La inoperancia nos lleva a tener "mèritos" en forma de queja.
Una queja entre cien - somos derechos y obligaciones - hagámonos cargo con el orden natural - "cada cual con su cada cual"- sin interferir en la vida da nadie - al contrario acompañando si el camino es sinuoso.
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conventos
conventos: lugares para reprimir personalidades
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Bastaba una mascota para acomplejar un fascista - creo que todos sus "dilemas" son una cuestión de complejos mas/menos territorios...
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Hablaremos de lo que nos aqueja - una queja en cien - tal parece que nacimos para quejarnos - como si no tuviesemos un minimo de responsabil...
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lo privado priva - hasta de comer - no es un asunto de necesidades básicas - mas bien de "pro rédito"